La forma de definir y analizar un sector turístico
particular es muy difícil, lo cual impide conocer su relevancia en la economía
de un país, es necesario valorar la importancia económica del turismo en
términos de oferta, formación de capital, diferenciación del producto,
contribución al PBI, creación de empleo y aportes a la balanza de pagos, con el
fin de brindar información útil y orientación al sector público para el diseño
de una política adecuada y al sector privado para el diseño de productos
turísticos acordes a las demandas actuales. La globalización de mercados, la
reducción de costes de transacción, y el apogeo de las tecnologías de
telecomunicaciones reconfiguran al turismo desde el rol del Estado, la gestión
empresarial, y el comportamiento de todos los consumidores.
En casi todos los países en desarrollo las empresas privadas
son la principal fuente de creación de nuevos empleos y a su vez, a través del
pago de impuestos, la empresa privada genera una parte significativa de los
ingresos fiscales, sin los cuales no habría base para financiar los servicios públicos
de salud y educación y las inversiones en infraestructuras. Además, las
empresas profesionales mejoran la calidad de sus productos y los ofrecen a
costos más bajos, lo cual aumenta el poder adquisitivo de los consumidores,
incluido el de los más pobres. ¿Cómo incrementar el tejido empresarial
turístico?, a través de la apertura al exterior que brinda la globalización,
orientada a la inversión extranjera.
Los bajos niveles de renta per cápita de los países en vías
de desarrollo determinan los escasos niveles de ahorro, y sin capacidad de
ahorro no se puede invertir, limitando la formación de capital. Si las
inversiones no aumenta tampoco la producción, ni la productividad, ni el
empleo; con lo cual es necesario crear e estimular sectores que permitan mejorar
los niveles de bienestar, empleo, y renta, teniendo en cuenta que es
imprescindible contar con un marco jurídico e institucional creíble que
garantice los derechos de propiedad no sólo para la atracción de inversiones
extranjeras, sino también para la involucración del empresario en el
pensamiento largo placista.
Una adecuada segmentación de la demanda, comprendiendo
cuáles son sus necesidades, sus preferencias y el nivel de exigencia para
cubrir sus necesidades, son los elementos que permitirán crear las ventajas
competitivas del sector turístico. La capacidad del sector es la que avalará a
largo plazo destinos turísticos atractivos, formando una demanda con niveles de
gastos altos, de manera de encender el efecto multiplicador del turismo que
crea crecimiento económico, y éste será sostenible solo si las bases en las
cuales se apoyan respetan y protegen los recursos naturales, culturales,
históricos y valores nacionales.
Finalmente, como el turismo resalta el valor de la cultura de un lugar, el impulso del turismo ayuda a que los visitantes de una región puedan estimar las diversas expresiones culturales y funden riqueza para aquellos que inquieren y conservan el acervo cultural, originando así a las nuevas generaciones del lugar para que se apropien de sus tradiciones, valores y aprendan la práctica del respeto por otras maneras de ver el mundo.

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