A lo largo de las Sagradas escrituras vemos a Dios revelándose, mostrándose, relacionándose con el hombre, queriendo tener comunión con él. La adoración es un aspecto de la comunión; más que un rito, es una relación. Por medio de la alabanza experimentamos con gozo nuestra amistad con el Dios de nuestra salvación. El vínculo con el Padre celestial se celebra en adoración y la alabanza hace más estrechos los lazos de compañerismo.
Relación, amistad, lazo, compañerismo, unión, vínculo, alabanza, adoración: todas estas son nociones difíciles de concebir sin el conocimiento de Dios. Es prácticamente imposible pensar en una relación íntima con lo desconocido. La adoración y alabanza presuponen conocimiento.
En el Antiguo testamento vemos un orden establecido para la adoración a Dios; el incienso era tipo de oración y adoración y tenía que ser según el arte del perfumador que es Dios mismo. Ex.30:25-38. Él es quien dice como debe ser adorado y alabado; es de nosotros obedecerle para glorificarlo. Al conocerle no podemos hacer otra cosa que adorarle y alabarle.
En el Antiguo testamento vemos un orden establecido para la adoración a Dios; el incienso era tipo de oración y adoración y tenía que ser según el arte del perfumador que es Dios mismo. Ex.30:25-38. Él es quien dice como debe ser adorado y alabado; es de nosotros obedecerle para glorificarlo. Al conocerle no podemos hacer otra cosa que adorarle y alabarle.
En el Nuevo Testamento, en Juan 4: 23-24 está muy claro que Dios busca adoradores que le adoren en espíritu y en verdad. Col. 3:16 La Palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con Salmos y cánticos espirituales.
Llama la atención que en los últimos años, los hermanos que ministran en la adoración y alabanza parecen más una “Banda secular” que un grupo llamado a exaltar y rendir culto al Rey de Reyes y Señor de Señores. Esto tiene que ver con los tiempos del postmodernismo que estamos viviendo. Se necesitan adoradores y no meramente cantantes. Se buscara reorientar a los hermanos que están en este ministerio y se dará oportunidad a otros que son llamados.
Los hermanos que forman parte del grupo de adoración y alabanza deben estar muy claros en la responsabilidad que tienen delante del Señor, no es para tomarlo a la ligera porque son los que sirven de guía a la iglesia para exaltar el Nombre de nuestro Dios y Señor Jesucristo. Is.43:21 Este pueblo he creado para mí; mis alabanzas publicará.
Toda la iglesia fluye en adoración y alabanza cuando se reúne en culto a Él; para que esto sea así debemos tener relación de intimidad con nuestro Dios ya que esto es lo que permite que al conocerle le rindamos todo loor y alabanza por quién es, por lo que ha hecho, hace y hará.

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