El turismo es definido como un sistema socio-económico
basado en la recreación física y emocional de las personas, integrado por
diferentes actividades que se desarrollan en la dimensión ambiental, cultural y
económica del ser humano y que partiendo de la sensibilización, capacitación y
organización de las comunidades para prestar buenos servicios, aprovecha
racionalmente los paisajes y el patrimonio histórico cultural, para
convertirlos en centros de atracción que capten visitantes nacionales o
internacionales, quienes durante su estadía generan ingresos que benefician a
la comunidad anfitriona
Ahora bien, aun cuando el turismo tiene innumerables efectos
de orden social también puede ser visto como una actividad económica por
elementos definitorios, tales como la satisfacción de necesidades (ocio y
recreación), los gastos y erogaciones que suponen los viajes para los turistas,
el consumo y la demanda turística, la generación de riqueza, a través del
proceso productivo turístico, entre otros. Es por ello que el marketing
turístico debe ser capaz de comprender la demanda, es decir, conocer el tipo de
turista, cómo dispondrá de su tiempo libre, cuánto tiempo dedicará a las
vacaciones, cómo lo distribuirá a lo largo del año y, sobre todo, cómo
efectuará la selección del destino
De allí la importancia del estudio de la demanda
turística de un destino, que se enfoca en conocer las características de los
viajeros, relacionadas con el segmento al que pertenecen, el gasto turístico,
el nivel de satisfacción de los atractivos del destino, entre otros. Vale
decir, que el análisis de los rasgos distintivos de la demanda turística
conllevará a diseñar acciones que propendan a mejorar la capacidad del destino
para satisfacer las necesidades y deseos de ocio del turista.
Los destinos que no sean capaces de satisfacer las demandas, creando
factores de diferenciación que otorgue a los turistas experiencias únicas de
acuerdo con las nuevas motivaciones y comportamientos del mercado, corren el
riesgo de ser excluidos del sector.
Las cantidades demandadas de un bien que los consumidores
deseen y puedan comprar, se denomina demanda de dicho bien.
En tal sentido,
dentro de los bienes y los servicios que consumen los individuos cabe destacar
la demanda turística. El bien denominado turismo es muy complejo, pues incluye
los bienes y los servicios que consume el turista durante el periodo de tiempo
que está fuera de su hogar, esto es, estancia en los hoteles, servicios de
restauración, viajes, servicios de ocio, recreación y cultura, entre los
principales. Los deseos que los individuos tienen de consumir turismo conforman
la demanda turística.
Consecuentemente, el turismo se regula por medio del
equilibrio de los dos elementos antes mencionados (la oferta y la demanda), de
tal manera que si ya existe una demanda, es decir, el deseo de desplazarse a un
lugar determinado, se puede crear una oferta, mediante la producción de
servicios; por otro lado, si prevalece una oferta de servicios, como hoteles,
playas, espectáculos, se puede crear la demanda, mediante la promoción y la
venta de esos servicios.

Comentarios
Publicar un comentario